| Las
injusticias los motivaron a optar por la ciudadanía |
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| De izquierda a derecha, Sofía Hernández, de 93 años de edad, el padre Efrén García y la hermana Lupita Soria, realizan su juramentación como nuevos ciudadanos estadounidenses. Foto: Luis Gris Elizarrarás | |
Residentes
legales se convierten en ciudadanos Por Luis Gris Elizarrarás El padre Efrén García, la hermana Lupita Soria y Sofía Hernández formaron parte de un grupo de 150 residentes legales, que a principios de verano se convirtieron en nuevos ciudadanos de Estados Unidos. Sin perder tiempo, los tres recientemente se registraron en el padrón electoral, con el fin de elegir a los candidatos que según ellos luchen y trabajen por mejorar la vida en este país. Hernández, de 92 años de edad, y quien ha vivido 42 años en Estados Unidos, comenta sentir un“mero gusto de hacerme ciudadana, al cabo después de tantos años de vivir aquí, éste es mi país”. Para otros residentes como el padre García, vicario del Sagrado Corazón, Red Bluff, y a la hermana Soria, de las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, de la arquidiócesis de San Francisco, la ola anti-inmigrante generada en toda la nación fue el detonante que los motivó a hacerse ciudadanos. Esfuerzos masivos Cada año en más de una docena de parroquias de la diócesis cientos de feligreses son invitados por NVOP (North Valley Organizing Proyect o Proyecto Organizador del Valle del Norte) para que los residentes que califiquen se conviertan en ciudadanos. “Muchos no se atreven a dar ese paso tan importante tan sólo por tener miedo de no pasar el examen de ciudadanía, y lo que es peor, creen que por ser en inglés nunca lo van a pasar”, dice Alberto Velásquez, director de NVOP. Hernández intentó en vano tomar las clases de ciudadanía en inglés, pues este idioma siempre se le ha dificultado. Por ello se preparó para presentar su exámen en español y como excepción, los interrogadores le hicieron pocas preguntas, concientes de su edad y su poca retención en su memoria . El padre Gómez debió esperar 17 años. “Yo llegué de ilegal a este país como muchos. Después me hice residente y fue cuando entré al seminario”, comenta. El padre dice que quiere votar en estas elecciones para que “la gente que vive en este país sin un estatus legal, pueda estar tranquila”. Él sacerdote asegura escuchar muchas injusticias que le suceden a sus feligreses y sabe que la mejor via para acabar con ellas es cambiando las leyes. Es el mismo sentimiento que motivó a la hermana Soria, quien llegó de México y a los 17 años entró a la vida religiosa. “En mi familia yo era la única que no me había hecho ciudadana. Pero al ver cómo la gente sufre angustiada al no tener un estatus legal, me propuse hacerme ciudadana y ejercer mis deberes y obligaciones en mi nuevo país”, comenta la religiosa quien vivió 30 años en Estados Unidos antes de hacerse ciudadana. Hoy vive en Sacramento por estar al cuidado de su madre y al convivir con los feligreses de la parroquia de la Santa Cruz, West Sacramento, puede ser testigo de que la gente tiene miedo hasta de abrir la puerta a alguien que no conoce. “Pero eso pude cambiar si tenemos más leyes justas”, comenta la hermana. Clases de ciudadanía Cada año NVOP visita las parroquias de la diócesis para que más residentes puedan dar el paso a la ciudadanía. Los interesados reciben las clases de ciudadanía en varias parroquias asignadas así como clases de inglés. Para más información llamar a Alberto Velásquez o Carmen Mirazo al (916) 447-7959 extensión 20. |
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