| Seguridad en la Internet |
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| Cuando
entran a los sitios de chateo, cualquier niño inocente puede caer
en las manos de los depredadores sexuales Foto: Luis Gris Elizarrarás |
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Capacitación en seguridad online busca educar a padres e hijos antes que un depredador los convierta en víctimas Por Jacqueline Gilvard
Landry El oficial Steve DeWarns es muy convincente al hacerse pasar por una chica de 13 años. En sus presentaciones sobre seguridad en Internet, entra en su computadora bajo un nombre falso como “Cindy 13”, y selecciona alguno de los muchos sitios de chateo. Entra y sale con rapidez, sin escribir ni una sola palabra. Pero DeWarn no pasa desapercibido. Los depredadores online de inmediato ubican su nombre y perfil personal ficticios. “Perciben que es un menor”, dijo DeWarns. “A los cinco minutos, soy abordado por alguien”. Los mensajes varían desde un aparentemente benigno “¿De dónde eres?”, a uno más lanzado como “¿Te gustan los hombres maduros?”, hasta un inquietante “¿Quieres ver fotos de desnudos?” DeWarns, un oficial de policía con 16 años de experiencia, imparte cursos de seguridad en Internet a padres y a menores en todo California. Dijo que la demostración que hace está diseñada para mostrar qué tan rápido se puede dar una solicitación, y funciona. “Usualmente al final se quedan sin habla”, dijo. Nancy Libby, coordinadora del Proyecto Ambiente Seguro, de la Diócesis de Oakland, contrató a DeWarns para que impartiera cinco programas de dos horas en respuesta a las insistentes peticiones por parte de voluntarios y empleados diocesanos. Libby dijo que varios centenares de personas – principalmente padres de familia – asistieron a las sesiones de octubre y noviembre de 2006 que se realizaron en cinco escuelas: San Clemente, Hayward; San Carlos Borromeo, Livermore; San Felipe Neri, Alameda; Cristo Rey, Pleasant Hill; y San Juan, Cerrito. Dice Libby que aprendió mucho en las demostraciones que hizo DeWarn en toda la Diócesis. Menores al alcance de extraños DeWarns hizo la observación de que los depredadores se han movido de las áreas de juego a los sitios de chateo. Estos son lugares de reunión en el Internet donde la gente habla de intereses comunes; estos sitios tienen nombres que reflejan los temas que ahí se discuten. Dado que los usuarios no tienen que identificarse, un depredador online – alguien que usa el Internet para explotar o perjudicar a otros – pueden asumir cualquier identidad. DeWarns advirtió que un menor puede creer que se está comunicando con otro, cuando en realidad está chateando con un señor de 40 años. Como lo muestra la presentación de DeWarns, estas conversaciones pueden rápidamente tornarse inapropiadas, e incluso ilegales. Cómo defenderse Kelly Stevens, presidente del Comité Diocesano de Tecnología dijo que la Diócesis les exige a los estudiantes firmar este tipo de políticas de uso aceptable para tener acceso a las computadoras de las escuelas. El comité va a revisar la política actual, así como los sistemas de filtro de las computadoras. Examinará esta tecnología en toda la diócesis y hará las recomendaciones pertinentes al consejo escolar más adelante este mismo año. DeWarns también lleva su mensaje a los estudiantes, enfocándose a los de 5† y 6† grado. Les hace ver que la regla de que “los extraños son peligrosos” se aplica también al Internet. “A ustedes se les ha enseñado a no hablar con extraños. Cualquiera que conozcan online es un extraño”, les dice. Los chicos se hacen vulnerables a estos extraños cuando divulgan su información personal en el Internet, dijo DeWarns, ya sea comunicándose directamente con alguien o poniendo fotos y otras formas de identificación personal en la red. Algunas fuentes comunes de riesgo citadas por DeWarns son sitios electrónicos de interrelación social como MySpace.com y Facebook.com, perfiles personales en sitios de chateo y nombres de navegación descriptivos. DeWarns les enseña a los chicos que poner información personal en el Internet equivale a ponerla en un anuncio espectacular. Les describe un gigantesco cartel de esos que hay a un lado de las carreteras más transitadas, y le dice a alguno de ellos que en el anuncio pondrá su fotografía, nombre, escuela y número telefónico, así como sus gustos y pasatiempos favoritos. Dice DeWarns que cuando les pide su autorización para hacerlo, la respuesta del estudiante siempre es: “¡Ni loco!” Entonces DeWarns les responde, “Pues eso es exactamente lo que estás haciendo”. El depredador busca chicos o chicas de 10 a 17 años, dice DeWarns, así que estos deben ser especialmente precavidos en cuanto a manifestar su género y edad. Les dice que eviten usar nombres que incluyan su nombre de pila y su edad, el año de su graduación o nacimiento, tales como “Timmy13”. Cuando chatean o juegan juegos online, no deben usar el mismo nombre y correo electrónico que usan normalmente. El mensaje de DeWarns también se aplica a la información que los chicos reciben. Él les instruye que deben cortar la comunicación y decirle a algún adulto de confianza si reciben algún mensaje que los haga sentir incómodos o confundidos, y les advierte que nunca deben ver en persona a alguien que hayan conocido en la red. Además, les advierte que nunca deben bajar o abrir ningún archivo o correo electrónico enviado por alguien desconocido. DeWarns explica que el objetivo de su programa no es persuadir a la gente de que no use el Internet. Más bien, dice, el fin es educar a los padres de familia y a los chicos antes de que un depredador lo haga. “Estos tipos están más que dispuestos a educar a sus hijos”, les dice a los papás. Para más información, contacte al Oficial Steve DeWarns al (707) 480-0372 o a sdewarns@internetchildsafety.net, o visite su página web en www.InternetChildSafety.net. También puede contactar a Nancy Libby en nlibby@oakdiocese.org. Consejos de seguridad El Internet es una herramienta que facilita la conexión de amigos y extraños. La mejor manera en que los padres pueden velar por la seguridad de sus hijos es: • Aprender los intereses de sus hijos en la computadora y participar en actividades que ellos disfrutan. • Instalar controles para padres e instalar las computadoras en áreas lejos de las habitaciones de los niños y frecuentemente visitadas por los adultos. • Los controles o filtros son programas de software que bloquean a usuarios el acceso a ciertas áreas del Internet. Los padres pueden restaurar temporalmente el acceso cuando sus hijos necesiten ampliar búsquedas por Internet para hacer sus tareas escolares. • Establecer un acuerdo familiar para el uso del Internet, indicando áreas prohibidas y límites de uso y de divulgación de contraseñas fuera de la casa. • Aplicar la regla de que extraño significa peligro. No hablar con extraños. Todas las personas que uno conoce a través del Internet son extraños. Fuente: Oficial DeWarns |
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