| Acto
de misericordia en los hospitales |
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Norma
Lebrilla observa al padre Oscar Gómez imponer las manos durante
el sacramento de la unción de los enfermos en la casa de convalecencia
Regency Place, Sacramento. Foto:Lluis Gris Elizarrarás |
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La parroquia de San Carlos Borromeo busca voluntarios para el ministerio de los enfermos Por Luis Gris Elizarrarás Los hispanos en sus países de origen están acostumbrados a acompañar y visitar con frecuencia a sus seres queridos cuando deben permanecer en el hospital. La situación cambia en Estados Unidos, debido al agitado ritmo de vida, a las distancias y al hecho de que algunos enfermos ni siquiera tienen familia. La parroquia de San Carlos Borromeo, en Sacramento, busca actualmente voluntarios para formar un ministerio de visita a los enfermos dispersos en la comunidad y en cinco hospitales que tiene a su cargo. El padre Oscar Gómez, vicario de esa parroquia, es consciente de que el proyecto enfrenta varios retos, pero tiene fe en que se podrá lograr. “Sabemos que hay demasiadas reglas a seguir en los hospitales y eso puede desanimar a muchos”, afirma el padre Gómez. “Pero con una buena capacitación y formación en la fe, las personas de este ministerio lo podremos lograr”. Los interesados tienen que ser personas de oración, dispuestas a dar ánimo a los enfermos, y fieles a su compromiso. “La constancia en las visitas alienta a los enfermos”, dice Norma Lebrilla, una enfermera jubilada con una gran pasión por este ministerio que ha realizado en la parroquia desde que llegó hace tres años. Su meta es capacitar a los feligreses para que se sientan seguros cuando realicen el ministerio. La visita al hospital Durante las visitas a los hospitales, todos los miércoles de 10 a.m. a 11 a.m., los voluntarios deben trasladar a los enfermos en sillas de ruedas al salón donde se celebra la santa misa. El número de pacientes varía en cada hospital, pero en promedio son 15 personas. Al final de la misa deben llevarlos de regreso a sus habitaciones. Muchos de los pacientes que participan en la misa están en etapas terminales, es decir, sus enfermedades son incurables y les queda poco tiempo de vida. Al celebrar la misa, el padre Gómez da la comunión con mucho cuidado. “Hay algunos enfermos que únicamente pueden comer una diminuta porción de la hostia porque no pueden pasarla”, explica el sacerdote. La Unción de los Enfermos A los pacientes que ya no tienen mucha coordinación en sus movimientos se les unge con el santo óleo durante el Sacramento de la Unción de los Enfermos. Este sacramento en particular lo puede recibir cualquier persona que sienta la necesidad, no necesariamente quienes estén enfermos o en lecho de muerte. Según el padre Gómez, el ministerio de visita a los enfermos trae también muchas satisfacciones. “Recuerdo que en una ocasión visité a una señora días antes de su muerte. Le di la comunión y la Unción de los Enfermos; se tranquilizó y se veía en paz y me dijo ‘ya estoy lista para irme con nuestro Señor’. Fue un momento bonito porque es una gracia que las personas estén esperando con tranquilidad la muerte”, comparte el padre Gómez. Petición por los enfermos El padre Bernand Tape, vicario de la misma parroquia y quien hace también las visitas a los hospitales, afirma que todos podemos hacer algo por los enfermos. “Ellos son parte de la Iglesia. Todos pedimos por ellos durante las misas en todo el mundo,” recalca el sacerdote. “Las personas que tienen fe en Dios ven la enfermedad como un camino hacia nuestro Señor y no como un castigo. Además es increíble como al final de la misa muchos se despiden con una sonrisa, a pesar de todas sus dolencias físicas y emocionales” enfatiza el padre Tape. Se necesitan voluntarios Si está interesado en formar parte del ministerio de enfermos de la parroquia de San Carlos Borromeo en Sacramento llame al (916) 421-5177. Las visitas son todos los miércoles de 10:00 a.m. a 11:00 a.m. Los voluntarios deberán:
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