Octubre, mes de la concientización de la violencia doméstica |
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de el heraldo católico |
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Autoridades
y activistas presentan información Por Diana Otero y José Luis Aguirre “Ya no puedo más!” Al otro lado de la línea telefónica, María pide ayuda en medio del llanto. Esta joven mexicana de 23 años, es una de las 17,500 personas que anualmente acuden a la línea de crisis de WOMAN Inc. en San Francisco, buscando asistencia para romper con el ciclo de violencia doméstica en el que viven. Según estadísticas del Centro de Prevención del Crimen y Violencia de la oficina del Procurador General de la Nación, más de 650,000 mujeres son víctimas de abuso intrafamiliar en California. De acuerdo con la misma entidad se estima que en Estados Unidos la tercera parte de las mujeres asesinadas mueren a manos de sus parejas. Con el fin de poner un alto a esta situación, por segundo año consecutivo las organizaciones Caridades Católicas, el Buen Samaritano, Mujeres Unidas y Activas, Homeless Prenatal, Pocovi y Women Inc. realizaron el evento “Sí se puede, unidas podemos erradicar la violencia en el hogar”, el pasado 29 de septiembre en la catedral de Santa María. “Cada vez es más necesario concientizar a la sociedad sobre esta epidemia, ya que la violencia destruye no sólo a sus víctimas, sino que afecta a todos aquellos que las rodean” afirma Juana Flores, co-directora de programas de la agencia Mujeres Unidas y Activas. Según Flores, hay muchas personas que no saben que viven una relación abusiva. Al hablar sobre su testimonio recuerda que por mucho tiempo negó que fuera víctima de abuso intrafamiliar. “La violencia doméstica es tan sutil que la aceptamos y la vemos como algo normal. Pensaba que cuando mi esposo se enojaba y me maltrataba era por mi culpa... porque yo había hecho algo mal” afirma. La violencia doméstica se presenta no sólo a través de abuso físico sino verbal, emocional, manipulación económica, intimidación, negación de derechos fundamentales y hasta sexo forzoso. El abuso según el código penal de California se define como “ocasionar o tratar de ocasionar en forma intencional o precipitada daño corporal a una persona” y es considerado un delito. Aunque la mayoría de las víctimas de agresión son mujeres, la violencia en el hogar también puede afectar a otros, incluyendo hombres, adolescentes y parejas del mismo sexo. ¿Por qué es difícil romper este ciclo? Esta no es la primera vez que María llama. En ocasiones anteriores ha tratado de buscar ayuda y dejar a su esposo y aunque muchos no la pueden entender, ella argumenta tener razones que no le permiten alejarse de esa situación. “Muchas mujeres permanecen en relaciones violentas por amor, por temor, por los hijos, por no saber que tienen alternativas, porque dependen económicamente del agresor o porque esperan que su pareja cambie” asegura Cynthia Yannacone, coordinadora del programa de planificación familiar del Buen Samaritano. Las creencias culturales, religiosas o personales juegan un papel fundamental en la toma de decisión de las victimas. Según afirma Yannacone muchas de las clientas que buscan los servicios de su agencia aseguran que les daba pena o vergüenza aceptar que vivían esta situación y que se sentían atrapadas y sin salida. Si una persona es víctima de violencia doméstica, los expertos recomiendan que la prioridad sea la seguridad. Para ello hacen las siguientes sugerencias: Si la persona está en peligro inminente es importante llamar al 911 o salir de inmediato de la casa, ir a un lugar seguro como la casa de un vecino o buscar un albergue para casos de violencia doméstica. Buscar ayuda a través de las líneas de crisis que prestan servicio bilingüe las 24 horas del día los 7 días de la semana. (Ver recuadro). Según Jill Zawisza, co-directora de la línea de crisis de WOMAN Inc, única en San Francisco abierta 24 horas, hoy en día hay una actitud más dispuesta para reportar este tipo de abuso gracias a que a principios de los 80 se empezaron a construir los primeros refugios para víctimas de violencia y en la última década han incrementado los servicios y recursos de los gobiernos locales y nacionales para combatir esta epidemia. Zawisza recalca que hay que encontrar espacios para hablar y buscar asistencia. “No es fácil salir de este problema sola y es importante recordar que existe asistencia gratuita” aseguró. Michael Troncoso, fiscal asistente de San Francisco indica que es primordial que las personas venzan el temor de denunciar este crimen. Gracias a la colaboración de las víctimas, entre los años 2004 y 2006 la oficina de la fiscal de San Francisco, Kamala Harris, pudo procesar a 1,100 abusadores. “Me encantaría ver que nos quedamos sin trabajo, es decir que ya no tenemos que perseguir y procesar a los abusadores; pero esto requiere un gran esfuerzo por parte de todos, que digamos que no podemos aceptar este crimen y que luchemos para erradicarlo”, aseguró Troncoso. La fiscalía de San Francisco continúa desarrollando una campaña contra la violencia doméstica a través de su departamento de servicios de protección a las víctimas. Teléfonos que podrían salvar vidas Policía Líneas de crisis en San Francisco • WOMAN Inc.: 415-864-4722 • Línea de ayuda nacional contra San Mateo • CORA: 650-312-8515 Marín Oakland • Safe Place – Oakland: 510-536-7233 Refugios • Riley Center (Sociedad de • La Casa de las Madres • Raphael House • Midway Shelter en Alameda Alameda The Family Violence Law Center (510) 540-5370 Oakland • Emergency shelter program Sacramento • Weave Inc • La Familia Counseling Center, Inc (916) 452-3601 |
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