| ¿Qué riqueza nos da la celebración de la quinceañera? | ![]() |
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Foto: Luis Gris Elizarrarás |
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Estimado Tío Toño: Este mes me la pasé de fiesta en fiesta y todas fueron quinceañeras. Unas fueron muy modestas, pero hubo otras que prácticamente echaron la casa por la ventana al rentar las grandes limusinas, comprar los lujosos vestidos y alquilar los salones adornados con flores caras. Sin embargo, en cada fiesta pude ver como familias completas se reunían para darle gracias a Dios porque la festejada dejaba de ser niña y pasaba a ser adolescente. Lo bonito que me pasó en una de estas fiestas fue que durante el brindis, el papá de la quinceañera dijo que le habían hecho la fiesta a su hija porque así le demostraban su amor y que se sentía feliz que cumpliera ella 15 años. Mientras que la mamá mencionó que fue para recordarle que de todo lo que había en la fiesta, lo más importante era Dios. Esta señora de origen humilde mostraba una gran sabiduría. Ella decía que no importa si su hija llegara a terminar una carrera universitaria o ser una ama de casa, lo más importante es el amor de Dios en su vida, porque el nos da la alegría y en muchos casos la fortaleza para soportar el dolor o las pruebas a las que nos enfrentamos en los momentos difíciles. Sentí que fue como una segunda homilía, pero esta vez de parte de una mamá, quien vio como su hijita fue creciendo hasta verla llegar a la adolescencia. Por eso te pregunto ¿que más riqueza existe en las fiestas de las quinceañeras? Cuídate Tio Toño, Moncho Estimado sobrino: Que bueno que te estás divirtiendo sanamente y además te estás volviendo muy reflexivo, pero sobre todo que ves esto con los ojos de la fe, y para ello utilizas mucho tu corazón. Yo creo que te están ayudando las clases de religión que recibes en tu parroquia. Con respecto a la riqueza que trae la fiesta de la quinceañera, hay mucha tela de donde cortar. Dicho sea de paso, los sacerdotes y teólogos laicos comenzaron como hace unas tres décadas a escribir libros sobre la realidad de esta celebración desde la perspectiva de los latinos en los Estados Unidos. La riqueza de la celebración está en la forma como las familias se acercan a la Iglesia y durante la misa dan gracias a Dios por la dicha de ver como una niña es vista ya por toda una comunidad como una adolescente, además que está fortaleciendo sus raíces y quiere dar testimonio cristiano. Por ello la Iglesia sabiamente ha puesto como ejemplo a la Virgen María como modelo a seguir en su pureza y entrega a Dios. Sin embargo esta fiesta se ha criticado mucho porque se celebra con mucha pompa. Hay que recordar que es la sociedad y el consumismo quienes inyectan de ideas la celebración. En ningún lugar dice que la quinceañera tiene que llegar a la iglesia en una limusina; esa mentalidad la dicta la farándula, la vida del espectáculo, que en algún tiempo se marcaron por los reyes y la burguesía. Por fortuna en estas fiestas hay buenas oportunidades para que se invite a los jóvenes que participen en los grupos juveniles parroquiales y retiros espirituales. En algunas parroquias se está haciendo requisito para las quinceañeras y su corte de honor el inscribirse a la catequesis para que realicen antes su confirmación y así su fiesta de quince años tenga un fuerte sentido religioso. Actualmente en algunas parroquias, para contrarrestar el lujo de las celebraciones, y poner así más énfasis en algo más sencillo y espiritual, las misas de las quinceañeras se hacen en grupo. A esta festividad es mejor buscarle el lado bueno. Imagínate que en esta celebración, así como a las bodas, bautizos y funerales llegan personas que se encontraban alejadas de su fe;es la ocasió perfecta para darles ánimo y recibirlos con los brazos abiertos para que sientan de verdad que es una Iglesia donde habita un Dios de amor. Por otra parte para muchas personas lo más importante es la fiesta, porque es un momento de reunión con personas que no habían visto en años, y esta celebración es una buena oportunidad para verlos. Otro aspecto que se critica es que con el dinero de la fiesta se podría utilizar para la educación universitaria de la quinceañera. Muchas familias ya han visto esto con buenos ojos y realizan una fiesta modesta para guardar dinero para la educación de sus hijos. Sin embargo, lo más recomendable es que la familia platique qué es lo que es mejor para todos. La fiesta de la quinceañera no dejará de ser una acción de gracias. Más comunidades y no solo los latinos están adoptando esta fiesta; por ello esas palabras de la mamá de la quinceañera se te quedaron tan presentes, pero deja aclararte algo: el papá tenía también razó;su hijita cumplía quince años y eso era motivo para estar feliz. Síguete divirtiendo sanamente, Tu Tío Toño |
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