| Celebran
misa en honor a los campesinos y César Chávez |
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| Pablo
Chávez, hijo de César Chávez, y otros de sus familiares
asistieron a la misa celebrada en honor a los campesinos en la parroquia
de San Antonio en Oakley. |
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Por José Luis
Aguirre Como ya es una tradición en la parroquia de San Antonio en Oakley, el pasado 29 de junio se celebró una misa en honor a los trabajadores del campo y al fundador del sindicato de campesinos, César Chávez. A la misa, organizada por el Comité regional Campesino y celebrada por el padre Olman Solís, asistieron algunos integrantes de la familia Chávez. “De todas las celebraciones a las que nos invitan, las misas son las que más sentimiento tienen para nosotros”, dijo Pablo Chávez uno de los hijos de César Chávez. “Mi padre era una persona de mucha fe y antes de cada marcha, de cada campaña, de cada convención, iniciaba con una santa misa”, agregó. “Sabemos que los trabajadores agícolas tienen que vivir situaciones muy difíciles pero como mi padre decía: lo único que se tiene es la fe y que las batallas se pierden cuando dejas de luchar”, dijo Pablo. Por eso invitó a los asistentes a la eucaristía a seguir abogando por leyes que protejan a todos los trabajadores y evitar la explotación. La hermana mayor de César Chávez, Rita Medita, también asistió. “Para nosotros es un honor y un orgullo contar con familiares de César Chávez, porque son el símbolo de nuestra lucha”, afirmó Joel López, presidente del Comité Regional Campesino, organización creada en 1976. De acuerdo con López, esta misa se celebró por primera vez en marzo de 1992 después de que el señor Abraham Amador, quien trabajó muy de cerca con César Chávez, la iniciara como una forma de rendirle tributo. López recuerda que en esa primera ocasión, el propio César Chávez estuvo presente en Oakley junto a algunas personas que lo escoltaban. “Lo protegían de los rancheros pues ellos estaban molestos con él por la lucha que había emprendido por los campesinos”, explica López. César Chávez falleció al año siguiente y la misa en su honor quedó establecida; algunos años más tarde también murió el señor Amador, así que durante la eucaristía se recuerda a estos dos personajes. Durante la celebración se bendicen alimentos del campo para que el Señor continúe bendiciendo los cultivos y las cosechas, al final de la misa se regalan. En esta ocasión se entregaron 83 bolsas de comida. “Es una celebración importante en el sentido que necesitamos más líderes como César Chávez para que ayuden a los trabajadores a tomar conciencia sobre sus derechos y responsabilidades”, dijo el padre Olman Solís, administrador parroquial de San Antonio. “Necesitamos personas que aboguen por los más vulnerables, no solo al nivel de trabajadores del campo sino todos los trabajadores para que los defienda ante la sociedad”, añadió el sacerdote. La parroquia, a través del Comité Regional Campesino, ofrece talleres de ciudadanía, de los derechos de los inmigrantes, de vivienda, entre otros. Aunque muchos campesinos se han desplazado a ciudades como Stockton y Modesto, la comunidad latina continúa creciendo en Oakley, tanto así que en San Antonio están pensando en construir otro salón parroquial que pueda albergar a más feligreses. |
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